Desde Chile a Tanzania, el Dr. Francisco Luna Andrades —neurocirujano del Hospital Regional de Concepción y miembro de la Sociedad de Neurocirugía de Chile— ha dedicado más de una década a realizar voluntariados médicos en África. Un camino exigente, lleno de desafíos clínicos, logísticos y personales, pero también de profunda transformación humana y profesional.
Compromiso más allá del quirófano

Dr. Francisco Luna Andrades
Para el Dr. Francisco Luna, la neurocirugía es mucho más que una práctica clínica avanzada. Es una forma de responder al sufrimiento humano allí donde más se necesita. Con diferentes cursos y especializaciones, se desempeña desde el año 2000 en el Hospital Regional de Concepción, Clínica del Sur y Clínica Bio Bio. En el área docente, es Director de Postgrado de la residencia en Neurocirugía de la Universidad de Concepción.
Pero hay un aspecto de su trayectoria que lo distingue con fuerza: desde 2013 ha asumido un compromiso activo con la neurocirugía humanitaria en África central, realizando múltiples viajes de voluntariado en colaboración con organizaciones internacionales como la Fundación NED (Neurosurgery, Education and Development Foundation).

La historia de una decisión
Hace más de veinte años, al conocer los preocupantes indicadores sobre la situación de la neurocirugía en África Subsahariana, el Dr. Francisco Luna decidió que debía involucrarse activamente. A partir de esa realidad, se impuso una premisa clara: «cualquier ayuda significativa debe ser permanente, generar atención clínica real y formar capital humano local a través de la educación».
Durante años, buscó infructuosamente formas de crear programas de cooperación golpeando puertas en universidades, servicios de salud, sociedades, entre otras. Existían en ese momento programas muy robustos de educación dependiendo de la World Federation of Neurosurgical Societies (WFNS), pero que no consideraban la cooperación clínico asistencial directa y permanente.
El año 2013, participó como expositor en un congreso de Neurocirugía en Dar es Salaam (Tanzania). Concluido el programa se le invita a quedarse como voluntario en un Hospital local. Esa experiencia marcó el inicio de lo que sería más una década de trabajo voluntario en África.
Desde 2016, principalmente en el archipiélago de Zanzíbar (Tanzania) y al alero de la Fundación NED, inicia un trabajo persistente hasta el día de hoy.
La pandemia interrumpió temporalmente esta labor entre 2020 y 2022, pero el proyecto se reanudó con fuerza desde 2023.
Una labor clínica, docente y cultural
El trabajo del Dr. Luna y sus colegas no se limita a operar pacientes. Involucra atención directa, educación médica continua y un compromiso profundo con el contexto cultural de cada país. «El respeto irrestricto por las costumbres locales es esencial. Se trata de ser útiles sin imponer, y de actuar siempre desde la humildad», explica, mientras agrega que trabaja en comunidades mayoritariamente musulmanas.
La Fundación NED, creada y dirigida por el Dr. José Piquer, y donde el Dr. Francisco Luna es voluntario, logra el año 2014 la creación de un pequeño instituto, fruto de la alianza entre la Fundación y el Gobierno de Tanzania – Zanzíbar, donde se realizan cirugías de complejidad creciente, se dictan cursos teórico-prácticos y se inicia la formación de residentes en Neurocirugía.
Además, con la organización de programas de educación , congresos, seminarios, reciben residentes de diversos países africanos, tales como Kenia, Malawi, Nigeria, Tanzania continental, Angola, Uganda, Costa de Marfil, Etiopía, Namibia y Sudáfrica, entre otros.
«Es trascendente observar el esfuerzo que realizan los médicos de casi todo el continente viajando desde sus países para participar en los cursos y congresos que realizamos, ávidos de aprendizaje en maratónicas jornadas de educación», señala el neurocirujano chileno.
Participación en el CLAN Chile 2024
Durante el XLI Congreso Latinoamericano de Neurocirugía CLAN 2024, realizado en Santiago, el Dr. Luna presentó las conferencias “Apoyo de la Neurocirugía en un país emergente” y “Enseñanza de la Neurocirugía en un país emergente”, en el módulo de Neurocirugía Global y Docencia, compartiendo su experiencia como voluntario en países de bajos ingresos.
En su participación destacó la enorme población de países subdesarrollados que no tiene acceso a intervenciones seguras o, peor aún, la falta de acceso a cirugías básicas. Señaló la dramática falta de neurocirujanos en África subsahariana, con varios países que cuentan con solo uno para millones de habitantes. Este escenario, subrayó, justifica con creces la urgencia de construir programas sostenibles de cooperación y educación médica especializada.
Ciencia y humanidad en condiciones extremas
Las patologías que se abordan en estas misiones incluyen malformaciones congénitas, disrafias, encefaloceles, infecciones cerebrales y espinales, así como patología degenerativa de columna, que presenta alta prevalencia al igual que en Chile.
La patología infecciosa es más frecuente que en nuestro país. Algunas enfermedades, como la afectación de nervios periféricos asociada a la lepra, son poco habituales en nuestro medio, lo que exige una preparación científica y emocional especial.

«La clave es comprender los mecanismos reales de transmisión de estas enfermedades para no actuar con miedo. Estos pacientes necesitan nuestra ayuda tanto o más que otros «, señala.
Además de los desafíos técnicos, se enfrentan carencias en infraestructura, escasos recursos hospitalarios y servicios de apoyo intensivo limitados. Aun así, el equipo, al alero de la Fundación y el Dr. José Piquer, ha avanzado progresivamente en resolver incluso patologías tumorales complejas.
Lecciones para el futuro
El Dr. Luna reconoce que el camino del voluntariado está lleno de dificultades: errores, frustraciones, trabas institucionales, desafíos físicos y culturales, y falta de recursos. Pero también es una fuente de aprendizajes y entrega irremplazables.
“Estoy convencido de que se recibe más de lo que se entrega. Cada acción, cada resultado que concluya y se corone, es el origen de nuevos desafíos y nuevas obras, y éstas no son individuales. Se necesita trabajo en equipo y una convicción compartida”, afirma.
La experiencia también ha dejado huella en nuevas generaciones. Recientemente, se celebró la titulación del primer residente en neurocirugía formado a través del programa de la Fundación NED, un hito que demuestra que el cambio es posible cuando se trabaja con continuidad y visión de futuro.
¿Cómo sumarse?
Al preguntarle qué deben hacer otros neurocirujanos para unirse a iniciativas similares, su respuesta es clara:
«Buscar un camino propio , dependiendo de las reales motivaciones y hasta dónde queremos ayudar. Toda alternativa es respetable cuando sigue una forma consecuente de actuar. No esperar que las carencias estén resueltas, sino buscarlas para resolverlas. Lo importante es no ser críticos de lo que falta, sino agentes activos del cambio.»
Aunque al inicio, fueron años infructuosos buscando cómo ayudar, ese camino tortuoso fue el motor para perseverar y entender que:
- “los problemas los debemos convertir en desafíos y no en barreras”,
- “que la determinación y perseverancia es esencial para lograr los objetivos trazados”,
- “que la ayuda debe ser silenciosa, humilde, en equipo, aprendiendo de todo y todos”.
- “que tendrán la recompensa de volver con la satisfacción de haber aportado aunque sea poco, a alguien que en otras condiciones no habría tenido una mano que la acogiera y de la misma forma uno habrá recibido mucho más de lo que dio”.
En palabras del proverbio africano que inspira su trabajo junto a Fundación NED:
«Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado.»
Los pacientes están ahí. Claman por ayuda. Y nuevas generaciones deberán tomar la posta, con más tecnología, mejor organización y la misma o mayor vocación.
Galería fotográfica
El Dr. Francisco Luna nos ha proporcionado una valiosa selección de imágenes que acompañan esta nota, las cuales reflejan el impacto humano, clínico y educativo de su trabajo en África. Invitamos a los lectores a recorrer esta galería para conocer de cerca las condiciones, los equipos locales y el trabajo realizado en terreno.
- Junto a Dr. Robert Dempsey, Director FIENS/WFNS y Dr. Scott Robertson. Dar Es Salaam, 2013
- Dar Es Salaam, 2013
- Coordinador del taller de columna WFNS Educational Course. Dar Es Salaam, 2013
- Mnazi Mmoja, 2016
- Dar Es Salaam, 2013
- Zanzíbar, 2017
- Mnazi Mmoja Hospital
- Dr. Young (izquierda), junto al Dr. Piquer
- Mnazi Mmoja Hospital, 2018
- Dr. José Piquer, creador y director de Fundación NED
































































